Gráfico representando el primer envío mensual de información de Bizum a Hacienda en febrero 2026

 

Febrero 2026: Primera declaración mensual de Bizum a Hacienda – Qué debes saber

Febrero de 2026 marca un hito en la fiscalidad española: por primera vez, los bancos y entidades financieras enviarán a la Agencia Tributaria información mensual completa sobre los cobros y pagos realizados por autónomos y empresas a través de Bizum, tarjetas bancarias y otros medios de pago electrónicos correspondientes al mes de enero.

Esta primera remesa de datos pone en práctica de forma efectiva el Real Decreto 253/2025, que eliminó el umbral mínimo de 3.000 euros que hasta ahora permitía que pequeñas operaciones quedaran fuera del radar fiscal. Desde enero de 2026, cualquier cobro profesional por Bizum, aunque sea de cinco o diez euros, queda registrado y comunicado a Hacienda.

Para miles de autónomos y pequeñas empresas que utilizan Bizum como método habitual de cobro, este cambio supone un salto cualitativo en el nivel de control fiscal. Hacienda dispondrá, a partir de ahora, de información prácticamente en tiempo real sobre todos los ingresos electrónicos de la actividad económica, lo que facilitará enormemente los cruces con las declaraciones trimestrales de IVA y las declaraciones anuales del IRPF.

En este artículo analizamos qué información se envió en febrero, cómo afecta a autónomos y empresas, qué hacer si aparecen discrepancias entre los ingresos declarados y los cobros comunicados por los bancos, y qué medidas prácticas conviene adoptar para evitar problemas durante el resto del año.

Qué información se envió a Hacienda en febrero de 2026

Durante el mes de febrero de 2026, los bancos, entidades de pago, plataformas como Bizum y entidades de dinero electrónico enviaron por primera vez a la Agencia Tributaria un informe mensual detallado con todos los cobros y pagos realizados por empresarios y profesionales durante el mes de enero de 2026.

Este informe incluye, entre otros datos, la identificación completa del titular de la cuenta o del profesional que recibe el cobro (nombre, apellidos, NIF, denominación social en caso de empresas), el número de cuenta bancaria asociada, el número de teléfono móvil vinculado al sistema de pago cuando proceda, el número de comercio o código identificativo del profesional en la plataforma, el importe total de los cobros realizados mediante Bizum, tarjetas o sistemas de pago electrónico durante el mes, el número de operaciones realizadas y el medio de pago utilizado (tarjeta física, tarjeta virtual, Bizum, transferencia electrónica, pago móvil).

Esta información permite a Hacienda realizar cruces automáticos con las declaraciones trimestrales del IVA correspondientes al primer trimestre de 2026 y con las declaraciones anuales del IRPF que se presentarán en 2027. Si los ingresos declarados por un autónomo no coinciden con los cobros comunicados por su banco, Hacienda puede iniciar un procedimiento de comprobación, requerimiento de información o, en su caso, una inspección.

A quién afecta esta primera declaración mensual

La primera remesa de información enviada en febrero afecta exclusivamente a autónomos, empresarios y profesionales que hayan utilizado Bizum, tarjetas bancarias o cualquier otro medio de pago electrónico para cobrar operaciones vinculadas a su actividad económica durante el mes de enero de 2026.

Esto incluye a profesionales liberales como abogados, arquitectos, médicos, psicólogos, consultores, diseñadores, traductores, profesores particulares, entrenadores personales, así como a pequeños comercios, talleres, academias, peluquerías, centros de estética, fontaneros, electricistas, fotógrafos, coaches, terapeutas y cualquier autónomo que cobre a través de Bizum o medios electrónicos de forma habitual u ocasional.

También afecta a pequeñas empresas y sociedades que utilizan estos métodos de pago en su operativa diaria, especialmente aquellas del sector servicios, hostelería, comercio minorista o actividades con alto volumen de transacciones de pequeño importe.

El impacto es especialmente relevante para aquellos profesionales que hasta ahora cobraban pequeñas cantidades de forma digital sin declararlas por considerar que, al estar por debajo del antiguo umbral de 3.000 euros anuales, no generaban obligación de información. Esa situación desaparece completamente: desde enero de 2026, cualquier cobro por Bizum o tarjeta genera un registro que llega a Hacienda.

Qué hacer si hay discrepancias entre ingresos declarados y cobros comunicados

Una de las principales preocupaciones que genera este nuevo sistema de control es la posibilidad de que aparezcan discrepancias entre los ingresos que un autónomo ha declarado en su contabilidad y los cobros que su banco ha comunicado a Hacienda.

Estas discrepancias pueden deberse a múltiples motivos: ingresos cobrados en diciembre de 2025 pero facturados en enero de 2026 (o viceversa, según el criterio contable aplicado), cobros de clientes que luego devolvieron el producto o el servicio y se reembolsó el importe, anticipos de clientes que aún no se han facturado, pagos recibidos por error y posteriormente devueltos, o ingresos personales mezclados accidentalmente con la cuenta profesional.

Si Hacienda detecta una discrepancia significativa, puede enviar un requerimiento solicitando aclaraciones. En estos casos, es fundamental responder de forma inmediata, aportando toda la documentación justificativa necesaria: extractos bancarios completos, facturas emitidas, justificantes de devoluciones, contratos con clientes que expliquen anticipos o diferimientos de facturación.

La mejor forma de evitar estos problemas es mantener una contabilidad rigurosa desde el primer día del año, registrando cada ingreso en el momento en que se produce, conservando todos los justificantes bancarios y revisando periódicamente que los ingresos contabilizados coinciden con los reflejados en el extracto bancario.

Cómo prepararse para el resto del año

Aunque la primera remesa de información de febrero corresponde únicamente a las operaciones de enero, los bancos seguirán enviando información mensual durante todo 2026. Cada mes, Hacienda recibirá un informe actualizado de todos los cobros y pagos electrónicos de cada autónomo y empresa.

Esto significa que el control fiscal será continuo y permanente. Ya no bastará con preparar la contabilidad trimestralmente antes de presentar el IVA; ahora es imprescindible mantener los registros al día de forma mensual.

Las medidas prácticas que deben adoptar autónomos y empresas para adaptarse a este nuevo entorno de vigilancia fiscal incluyen separar definitivamente las cuentas bancarias de uso personal y las de uso profesional, registrar cada ingreso en la contabilidad en el mismo mes en que se produce, conservar todos los extractos bancarios y justificantes de cobro de forma ordenada, revisar mensualmente que los ingresos contabilizados coinciden con los cobros reflejados en el banco, y utilizar conceptos claros y descriptivos en cada operación por Bizum o transferencia.

Además, es altamente recomendable contar con asesoramiento fiscal profesional que pueda revisar periódicamente la contabilidad, detectar posibles discrepancias antes de que lleguen a Hacienda y preparar adecuadamente las respuestas a cualquier requerimiento.

El papel de la asesoría fiscal en el nuevo entorno de control

El refuerzo del control fiscal sobre Bizum y pagos electrónicos convierte el asesoramiento fiscal profesional en una necesidad prácticamente imprescindible para cualquier autónomo o pequeña empresa.

Hasta ahora, muchos autónomos gestionaban su propia contabilidad de forma básica, registrando ingresos y gastos manualmente y presentando sus declaraciones trimestrales sin mayor apoyo profesional. Este modelo puede funcionar cuando el control fiscal es limitado y los cruces de información son esporádicos.

Sin embargo, en un entorno donde Hacienda recibe mensualmente información detallada de todos los cobros electrónicos, mantener la contabilidad al día con rigor profesional, anticiparse a posibles discrepancias y responder adecuadamente a requerimientos requiere conocimientos técnicos y experiencia que la mayoría de autónomos no poseen.

Una asesoría fiscal especializada puede revisar mensualmente los extractos bancarios, contrastarlos con la contabilidad, detectar errores antes de que se conviertan en problemas, preparar las declaraciones trimestrales con total garantía y, en caso de requerimiento, elaborar una respuesta técnica sólida que evite sanciones y regularizaciones.

Consejos prácticos para el día a día

Para adaptarse con éxito al nuevo sistema de control fiscal mensual, los autónomos y pequeñas empresas deben adoptar una serie de hábitos y rutinas que garanticen que su contabilidad está siempre alineada con los movimientos bancarios.

En primer lugar, es fundamental establecer una rutina mensual de revisión contable. Al finalizar cada mes, el autónomo debe revisar su extracto bancario, compararlo con los ingresos registrados en su contabilidad y asegurarse de que cada cobro tiene su correspondiente factura o justificante.

En segundo lugar, conviene utilizar herramientas digitales de gestión contable que faciliten el registro de ingresos y gastos, permitan adjuntar justificantes y generen informes automáticos que simplifiquen la revisión mensual.

En tercer lugar, es imprescindible conservar toda la documentación de forma ordenada y accesible. Si Hacienda envía un requerimiento solicitando justificantes de determinados cobros, disponer de la documentación completa y ordenada permite responder de forma rápida y eficaz.

Por último, ante cualquier duda o situación compleja (devoluciones de clientes, anticipos, cobros en efectivo complementarios a pagos electrónicos, operaciones con el extranjero), es recomendable consultar con un asesor fiscal antes de registrar la operación en la contabilidad.

Conclusión

La primera remesa de información de Bizum enviada en febrero de 2026 marca el inicio de una nueva era en el control fiscal español. A partir de ahora, Hacienda dispondrá mensualmente de información completa sobre todos los cobros electrónicos de autónomos y empresas, lo que incrementa significativamente el riesgo de detección de ingresos no declarados o discrepancias contables.

Para la mayoría de autónomos y pequeñas empresas que ya declaran correctamente sus ingresos, este cambio no debería suponer ningún problema, siempre que mantengan su contabilidad al día y aseguren la coherencia entre los cobros bancarios y las declaraciones fiscales.

Sin embargo, para aquellos que hasta ahora cobraban pequeñas cantidades sin declararlas o que mezclaban ingresos personales y profesionales en la misma cuenta, el nuevo sistema representa un riesgo evidente que debe abordarse de inmediato.

La recomendación es clara: adaptar los procesos internos cuanto antes, separar cuentas, mantener la contabilidad al día mensualmente y, sobre todo, contar con asesoramiento fiscal profesional que garantice el cumplimiento correcto de todas las obligaciones tributarias en este nuevo entorno de vigilancia permanente.

Si necesitas ayuda para adaptar tu contabilidad al nuevo control fiscal mensual de Bizum y pagos electrónicos, revisar tus procedimientos de cobro o asegurarte de que tu gestión contable está preparada para los cruces de información de Hacienda, en gpasoc te asesoramos de forma personalizada.

 

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