NOVEDADES LABORALES DEL REAL DECRETO-LEY 24/2020
julio 7, 2020

NOVEDADES LABORALES DEL REAL DECRETO-LEY 24/2020

El pasado viernes 26 de junio se publicó en el BOE el Real Decreto-ley 24/2020, anunciando un nuevo Acuerdo Social en Defensa del Empleo entre agentes sociales y Gobierno, con el fin de prorrogar los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) tramitados a causa de la crisis del COVID-19, y mitigar el impacto que está teniendo la aún presente crisis sanitaria en el mercado laboral.

Encontramos como medida principal la prórroga de los efectos de aquellos ERTES vinculados al COVID-19 y considerados de fuerza mayor, hasta el próximo 30 de septiembre. Además de extinguir la posibilidad de solicitar dicho expediente a partir de la publicación del presente texto bajo las características que recoge el artículo 22 del Real Decreto- ley 8/2020. En su lugar, se podrán iniciar procedimientos de suspensión y reducción de jornada por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción (ETOP). La tramitación podrá iniciarse mientras esté en vigor el expediente de regulación por fuerza mayor.

Este Real Decreto recoge otros puntos relevantes que pueden servir de refuerzo a las medidas regulativas tanto a empresas como autónomos. Estas las sintetizaremos a continuación.

Queda prohibida la realización de horas extraordinarias, establecerse nuevas externalizaciones de actividad y nuevas contrataciones, mientras duren los expedientes. Únicamente se exceptuará su aplicación cuando los trabajadores afectados no puedan desarrollar funciones determinadas por formación, capacitación u otras razones debidamente justificadas.

En materia de exenciones de las cotizaciones a la Seguridad Social, aquellas empresas que a 1 de julio se mantengan en situación de fuerza mayor total quedarán exoneradas del abono en los siguientes porcentajes:

Si contaban con una plantilla de menos de 50 personas trabajadoras a 29 de febrero, serán:

– 70% respecto de las cotizaciones devengadas en el mes de julio.

– 60% respecto de las cotizaciones devengadas en el mes de agosto.

– 35% respecto de las cotizaciones devengadas en el mes de septiembre.

Si contaban con una plantilla de 50 personas trabajadoras o más a 29 de febrero, las exenciones serán:

– 50% durante el mes de julio,

– 40% durante el mes de agosto

– 25% durante el mes de septiembre.

Aquellas entidades que contaran con expediente de regulación de empleo por fuerza mayor y en fecha 1 de julio reanudaran actividad, contarán con una exoneración del 60% de la aportación empresarial de julio, agosto y septiembre en el caso de plantillas inferiores a los 50 trabajadores.  Si la empresa, por el contrario, contaran con 50 trabajadores o más, la exención alcanzará el 40% de la aportación empresarial durante los tres siguientes meses.

Para la parte de la plantilla cuyas actividades continúen suspendidas a fecha del 1 de julio, la exención alcanzará el 35% de la aportación empresarial de los tres siguientes meses en plantillas de volumen inferior a los 50 trabajadores.

La exoneración será del 25% de la aportación empresarial devengada en julio, agosto y septiembre para empresas con 50 o más trabajadores para aquella parte de la plantilla que no haya reanudado la actividad.

A su vez, se establece que en caso de que se produjeran nuevas restricciones o medidas de contención, para aquellos centros de trabajo que se vieran afectados podrán aplicarse exenciones del 80% de las cotizaciones devengadas en empresas de menos de 50 trabajadores a fecha 29 de febrero.

El 60% de las cotizaciones devengadas si hubieran tenido 50 o más personas trabajadoras en situación de alta a fecha 29 de febrero. En ambos casos su duración quedará sujeta a la extensión de la presente prórroga, o en su caso a la fecha de reinicio de la actividad.

Aquellas empresas que se encuentren en situación de ERTE por fuerza mayor parcial, con una plantilla inferior a los 50 trabajadores, quedarán exoneradas de las cuotas de la Seguridad Social en un porcentaje del 60% respecto de aquellas personas que se reincorporen a la actividad, y de un 35% respecto de los trabajadores que se encuentren con la jornada suspendida.

En el caso de las empresas que se encuentren en la misma situación, pero cuenten con una plantilla de 50 o más trabajadores, el porcentaje de exoneración será del 40% en el caso de la plantilla reincorporada a la actividad, y del 25% en aquellos casos en los que se mantenga la afectación. Esta medida se extenderá durante los meses de julio, agosto y septiembre.

 

Por otro lado, el Real Decreto-ley mantiene las restricciones a las empresas con domicilio fiscal en países o territorios calificados como paraísos fiscales, y les permite la posibilidad de acogerse a los expedientes de regulación temporal derivados de la COVID-19.

Se levantan las restricciones en el reparto de dividendos, para aquellas empresas que abonen el importe correspondiente a la exoneración aplicada a las cuotas de la seguridad social renunciando a ellas, y aquellas que en fecha 29 de febrero de 2020 tuvieran menos de 50 trabajadores.

 

En cuanto a las medidas de apoyo a los autónomos, la norma establece algunas novedades.

Aquellos que a 30 de junio continúen cobrando la prestación extraordinaria por cese de actividad, quedarán exentos de cotizaciones a la Seguridad Social y formación profesional en el 100% de las cotizaciones durante el mes de julio, 50% durante el mes de agosto y 25% durante el mes de septiembre. La base a tener en cuenta será la misma que tuviera informada para cada uno de dichos meses. Esta medida será incompatible con la percepción de la prestación por cese de actividad.

A su vez, se flexibiliza el acceso para solicitar dicha prestación (por cese de actividad) prevista en el artículo 327 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social para aquellos trabajadores autónomos que percibieran hasta 30 de junio la prestación extraordinaria.

Siempre y cuando se encuentren afiliados y en alta en el Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia, tengan cubierto el período mínimo de cotización (de 12 a 17 meses), no hayan cumplido la edad legal para el acceso a la pensión contributiva de jubilación y se encuentren al corriente de pago de las cuotas de la Seguridad Social. También deberán acreditar un descenso en los ingresos en el tercer trimestre de 2020 de al menos el 75% en relación a lo percibido durante el mismo periodo de 2019, así como no superar unos rendimientos netos de 5.818,75 euros (cantidad a prorratear en los tres trimestres 1.939,58). El cobro de esta prestación se delimita al 30 de septiembre.

Además, se establece una prestación para trabajadores autónomos de temporada. Serán considerados como tal, aquellos cuyo único empleo a lo largo de los últimos dos años se hubiera desarrollado en cualquiera de los dos Regímenes Especiales de autónomos. Con una permanencia de al menos 5 meses al año en alta dentro del período de marzo a octubre de los años 2018 y 2019, y siempre y cuando no se supere la cotización en régimen general de 120 días entre los meses de marzo de 2018 y marzo de 2020.

Para el acceso a la prestación será requisito no haber prestado actividad durante los meses de marzo a junio de 2020 en régimen general, ni haber percibido prestación alguna del sistema de la Seguridad Social durante el año 2020, salvo que esta prestación fuera compatible con la actividad como trabajador autónomo. Además, sus ingresos anuales no podrán superar los 23.275 euros en 2020. Será requisito indispensable encontrarse al corriente de pago de las cuotas a la Seguridad Social.