El nuevo IVA para la venta online en 2021
noviembre 19, 2020

El nuevo IVA para la venta online en 2021

Los cambios de la normativa sobre tributación del comercio electrónico son relevantes y tienen el objetivo fundamental de simplificar las obligaciones que han de cumplir las compañías que realizan ventas transnacionales de bienes.

La Unión Europea aprobó en 2017 un nuevo paquete normativo sobre el IVA en el comercio electrónico que introduce cambios sustanciales en las normas que se aplican actualmente.

Estaba previsto que esta normativa fuese aplicable a partir del 1 de enero del 2021. Sin embargo, debido a las dificultades ocasionadas por la crisis causada por la Covid-19, la Comisión Europea ha aplazado su aplicación al 1 de julio de 2021.

A partir del 1 de julio de 2021 el IVA pasará de tributar en el lugar de origen a hacerlo en el lugar de destino. La reforma atañe principalmente al ecommerce y a la venta online en un intento de adaptar la recaudación de este impuesto a la digitalización y globalización de la economía.

Los cambios afectan principalmente a la venta online transfronterizas, al sistema de ventanilla única, a los marketplaces y a la tributación del IVA, que pasará de hacerse del lugar de origen al lugar de destino. Destacar, asimismo, que la reforma afectará solo a la venta de bienes y servicios orientadas al consumidor final. La venta de servicios o electrónicos ya fueron reguladas en el 2015.

Cambios en materia de tributación de I.V.A. en el comercio electrónico.

1. La eliminación de los umbrales en las ventas a distancia

En la actualidad todas las empresas que venden a consumidores situados en otros Estados miembros únicamente están obligadas a facturar con el tipo de IVA del país de destino si sus ventas en ese país sobrepasan unos determinados umbrales.

Estos umbrales están fijados por cada autoridad nacional. En caso que no se llegase a esos umbrales no es necesario establecerse fiscalmente en otro Estado miembro y se puede seguir facturando con el tipo de IVA correspondiente al lugar donde está la empresa.

A partir del 2021 esto cambia. La reforma suprime los umbrales por país y cualquier empresa que facture más de 10.000 euros -umbral único para todos- por ventas realizadas a consumidores de Estados miembros de la UE tendrá que facturar con el tipo de IVA correspondiente al Estado donde se encuentra el consumidor.

Esto exigirá a las empresas conocer y aplicar los diferentes tipos de IVA aplicables a sus productos en el resto de Estados además de confirmar la veracidad de que el consumidor tributa en el país que indica.

Para toda esta gestión de IVA no es necesario darse de alta a efectos fiscales en otros Estados miembros, podrán presentarse las liquidaciones de IVA en su propio Estado a través del régimen de ventanilla única o OSS One Stop Shop por las ventas realizadas en el resto de Estados.

2. El fin de la exención del IVA en la importación de pequeños envíos de escaso valor.

La nueva normativa deroga la exención actualmente existente del IVA de pequeños envíos a las importaciones con un valor inferior a 22€. De esta forma, cualquier importación que se realice desde un país de fuera de la UE estará sujeta al IVA en el Estado miembro de destino, manteniéndose la exención de los derechos de aduana para las importaciones con un valor inferior a 150€.

Del mismo modo, las empresas no establecidas en la UE que realicen importaciones de bienes de fuera de la UE también se podrán acoger a un régimen de ventanilla única.

3. La responsabilidad del IVA sobre los marketplaces para ventas a distancia de bienes importados de terceros territorios o terceros países.

Por último, los marketplaces serán considerados vendedores a efectos del IVA y serán responsables de su gestión cuando la empresa usuaria de su tecnología no esté establecida en la UE e importe bienes de fuera de UE.

De esta forma, los marketplaces verán incrementadas sus obligaciones en materia del IVA cuando los empresarios de fuera de la Unión vendan sus productos a los particulares comunitarios a través de ellas. Esto sucederá en dos casos:

a) Cuando se produzca una importación en la Unión, cuyo valor intrínseco no supere los 150 Euros por envío, previa venta al particular a través de la plataforma digital.

b) Cuando la entrega del bien provenga de un almacén radicado dentro de la Unión, pero el proveedor que vende a través de la plataforma no esté establecido en dicho territorio.

Si una de las dos situaciones descritas se cumple, las plataformas se convertirán en sujetos pasivos, pues la norma presumirá que actúan como intermediarios en nombre propio en las ventas a particulares